Cuidar adecuadamente una herida es fundamental


Las heridas pueden provocarse por diferentes causas: una lesión física, temperaturas extremas, productos químicos corrosivos... El tejido puede verse dañado o destruido y también se puede perder la función protectora de la piel en determinadas áreas, con lo que los gérmenes pueden penetrar con mayor facilidad y causar infecciones peligrosas.

Un tratamiento adecuado ayuda a que las heridas cicatricen

¿Es una herida superficial o profunda? ¿Cómo son los bordes de la herida? ¿La herida exuda o supura pus? La forma en que se debe tratar una herida depende de todos estos factores y el modo en que se cuide es clave para determinar lo bien que se curará.

Los consejos como «una herida se cura mejor al aire» deberían seguirse con precaución. Cada herida es diferente y debe tratarse de forma acorde a lo que necesita.

  • Heridas infectadas

    Las heridas abiertas están en riesgo de infección

Buscar ayuda médica

Casos para médicos: las heridas punzantes (sobre todo las producidas por cuerpos extraños), los rasguños y picaduras de animales, las quemaduras de amplio alcance y las heridas que sangren profusamente deberían ser tratadas por un profesional de la salud.