Las heridas son parte de la vida. Casi todas las personas han tenido alguna vez un corte, una quemadura o un granito que deja una pequeña marca e incluso una cicatriz después de una cirugía. En muchos casos, la piel se regenera sin problema, pero a veces el proceso es diferente y puede formarse una cicatriz queloide: una zona más gruesa y elevada que el resto.
Por lo general, los queloides no representan un riesgo para la salud, aunque pueden causar molestias o incomodidad con la apariencia de la piel. La buena noticia es que, con algunos cuidados desde el inicio de la herida, es posible disminuir las probabilidades de que se formen.
En este artículo te contamos qué es un queloide, por qué puede aparecer y cómo cuidar la piel para reducir su riesgo.