Existe la creencia de que dejar una herida al aire libre es la mejor forma de promover la curación. A veces se piensa que el aire ayuda a secarla y a formar una costra, que actúa como una barrera superficial. Sin embargo, dejarla al aire no siempre es lo más adecuado: en muchos casos, mantener la herida limpia y cubierta con un apósito puede protegerla del roce y la suciedad y favorecer una cicatrización más cómoda y segura.
IMPORTANTE: La mejor opción depende del tipo de herida (superficial o más profunda), de si está cerrada o abierta, de si exuda, de su localización y del riesgo de contaminación.