Una cicatriz no es más que el resultado de una herida cuyo tejido no se ha regenerado completamente, pero que con el paso del tiempo se irá asemejando al resto de la piel. Es decir, es necesario pasar por todas las fases de cicatrización de una herida para su correcta curación, toda herida necesita pasar por el proceso de cicatrización, pero si se produce alguna alteración es posible que aparezcan cicatrices hipertróficas o queloides.
De tal manera que, si aparte de favorecer la curación de tu herida quieres evitar una mala cicatrización, te compartimos los siguientes consejos.
- Limpiar y cubrir lo antes posible la herida para permitir una contracción temprana.
- Utilizar apósitos que favorezcan un ambiente húmedo para frenar la formación de una costra dura y seca, que dificulte la formación de nuevo tejido.
- Proteger la nueva piel regenerada con apósitos que eviten la constricción y la fricción.
En conclusión, cambiar el apósito de una herida es un paso tan básico como importante para conseguir un tratamiento rápido y eficaz. Cuida y presta atención a tu herida y si tienes cualquier duda, en tu farmacia de confianza podrán ayudarte siempre a resolver cualquier duda y recomendarte la solución más adecuada.