Para resolver esta pregunta, descubre que son las costras, cómo afectan al proceso de curación y los mejores consejos para tratar cualquier herida. ¡Adelante!
¿Por qué se forman las costras?
Las costras se forman de manera natural cuando se deja una herida al aire. Nada más producirse una lesión, los vasos sanguíneos se contraen para detener el sangrado y las plaquetas se acumulan para formar un tapón temporal y proteger la zona lesionada.
De esa manera, se forma un coágulo de sangre, creando una barrera protectora que impide la entrada de bacterias.
Sin embargo, cuando este coágulo se deja al descubierto se seca y endurece, formando la costra. Esta se desprenderá con el paso del tiempo, pero su presencia puede ralentizar la reepitelización porque la sequedad y la costra dificultan la migración celular.
¿Es bueno que salga costra en una herida?
Aunque puede actuar como protección mecánica, la costra suele asociarse a un cierre más lento porque la sequedad dificulta la migración de queratinocitos. Esto se debe a que la formación de coágulos secos restringe la migración de las células y dificulta la formación de nuevo tejido.
Cuanto más tarde una herida en cicatrizar, más aumenta el riesgo de infección y de cicatrices hipertróficas. Por eso, es importante que cuando te hagas una herida no esperes demasiado para desinfectar y cubrir de manera adecuada. Así crearás un ambiente húmedo que favorecerá una cicatrización efectiva.
En definitiva, la cura en ambiente húmedo permite mantener la herida protegida y promover la formación de tejido más uniforme y flexible. Lo que puede resultar en cicatrices menos notorias con el tiempo. Pero si ya tienes heridas con costras ¿qué debes hacer? Te lo contamos todo.
¿Cómo cuidar una herida con costra?
Cuidar una herida con costra es esencial para terminar de asegurar una curación óptima. Para ello puedes seguir estos tres consejos:
1. Mantén la herida siempre limpia
Lávate las manos y limpia con suero fisiológico o agua corriente; usa jabón solo para la piel alrededor, evitando frotar la costra.
2. Seca la herida con cuidado
Usa una toalla limpia para dar suaves toques alrededor, evitando frotar sobre la costra.
3. Hidrata la piel circundante
Mantén la piel alrededor de la herida hidratada con cremas sin fragancias ni alcohol para evitar que se reseque.
Si la costra está muy seca y tirante, considera un apósito que mantenga humedad (p. ej., hidrogel o hidrocoloide) siempre que no haya signos de infección y que el exudado sea bajo; si el exudado es moderado-alto, prioriza apósitos absorbentes (espuma/hidrofibra/alginato) para evitar maceración.
Y lo más importante, aunque haya ganas de arrancar la costra, ¡es mejor que no lo hagas! ¿Por qué? Porque arrancar la costra puede exponer la herida a infecciones y retrasar el proceso de curación. Ahora te contamos más sobre esto.
¿Por qué no hay que quitarse las costras?
¡Muy fácil! Aunque arrancar una costra puede reabrir la herida, aumentar la inflamación local y retrasar el cierre, lo que puede empeorar el aspecto final de la cicatriz. Debajo de la costra, el cuerpo está trabajando arduamente para reparar el tejido dañado. Las células de la piel se están multiplicando y migrando para cerrar la herida, y se están formando nuevos vasos sanguíneos para suministrar los nutrientes necesarios.
Si el tejido de debajo no se ha regenerado aún, la herida podría abrirse y sangrar de nuevo, obligando al cuerpo a reiniciar parte de su trabajo. Además, esto puede llevar a la formación de tejido cicatrizal más grueso. Por lo que quitar una costra aumenta la probabilidad de que se formen cicatrices más prominentes.
Por lo que, si la herida ya tiene costra, déjala para que pueda sanar poco a poco y sin riesgo de infecciones.
¿Se pueden mojar las heridas con costras?
Mojar la herida durante una ducha breve suele ser aceptable, pero el remojo prolongado puede ablandar la costra y despegarla antes de tiempo.
Esto puede hacer que se desprendan antes de tiempo y, en consecuencia, entorpecer el proceso de curación o dejar una cicatriz más marcada. Por lo tanto, si tienes una costra lo mejor es tapar la herida para bañarte. Por lo que, si planeas bañarte en la playa o en la piscina puedes cubrir la herida con un apósito resistente al agua, incluso para ducharte.
En general conviene evitar que la herida se seque, manteniendo una humedad controlada con el apósito apropiado; si ya hay costra, no la arranques y ajusta el cuidado para favorecer el cierre sin macerar la piel. Así evitarás complicaciones y conseguirás que cualquier herida sane de la mejor manera posible.
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Revisión profesional
Este contenido ha sido revisado por Paula Samper Rodríguez, médica residente de Medicina Familiar y Comunitaria, colegiada nº 464629272, para verificar la exactitud y actualidad de la información desde una perspectiva profesional.
Fecha de revisión: 05/2026
Bibliografía
- The Nemours Foundation KidsHealth. (2024) ¿Qué es una costra? Explicado para peques. Leer ahora
- Cuervo Menéndez, M. Cómo curar una herida. (2024). Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG). Leer ahora
- Alacar, M. (2020). Cómo evitar quitarnos una costra y cómo cuidarla. Leer ahora