Tratar las heridas rápidamente


Las lesiones pueden producirse en un segundo y pueden dejar tras de sí heridas grandes o pequeñas, profundas o superficiales, sencillas o complejas, pero en todos los casos implican sangrado, riesgo de infección y dolor para quien las sufre. Y eso es precisamente en lo que se centran los primeros auxilios: 

Detener la hemorragia, evitar el riesgo de infección, aliviar el dolor

Si considera que la herida es grave debería acudir a un profesional de la salud, pero, al prestar los primeros auxilios, lo primero es actuar. La pérdida de sangre y el dolor pueden provocar un shock, por esta razón la persona herida debería estar sentada o tumbada. El siguiente paso es hacer una valoración de la herida.

  • Límpiela cuidadosamente con agua fría
  • Retire los cuerpos extraños superficiales utilizando pinzas estériles; deje a los profesionales de la salud cualquier objeto que esté incrustado profundamente
  • Desinfecte la zona perilesional

La siguiente prioridad es detener cualquier hemorragia ya que ésta será el siguiente foco de mayor riesgo inmediato. Un strip adhesivo es suficiente para las heridas más pequeñas, mientras que otras mayores necesitan compresas estériles o apósitos de mayor tamaño. En aquellas heridas que sangren profusamente debería colocarse un vendaje de compresión.

No olvide su propia seguridad: si trata una herida que sangra en abundancia, utilice guantes desechables para protegerse frente a cualquier infección.
 

  • Botiquín de primeros auxilios para el hogar

    La mayoría de las heridas se producen en casa: nos caemos por las escaleras, nos cortamos cocinando... así que es mejor tener a mano todo lo que se necesita en el set de primeros auxilios.

  • Primeros auxilios en cualquier lugar

    Enfermar es lo último que se quiere cuando se está de vacaciones, pero es fácil hacerse heridas pequeñas tales como cortes producidos por conchas en la playa o algún rasguño practicando deportes.

Buscar ayuda médica

Casos para médicos: las heridas punzantes (sobre todo las producidas por cuerpos extraños), los rasguños y picaduras de animales, las quemaduras de amplio alcance y las heridas que sangren profusamente deberían ser tratadas por un profesional de la salud.